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Noticias e Información para Abogados

Una vez que has terminado la carrera, es el momento donde podes elegir dos caminos, o salir a la calle a pelearla o seguir estudiando.

Éste post es para aquellos valientes que salen de las estructuras de los contenidos en la universidad (Sea cual fuere, tanto privada como pública) y se quieren ganar el pan de cada día, ya que es perfectamente normal que sientas nervios, incertidumbre en salir a conseguir clientes y dudas de que pasos seguir.

Con el fin de que no te des con una pared de una, ésta nota simplemente enunciará algunos puntos más importantes que creemos indispensables para el ejercicio de la abogacía. Éste post es perfecto complemente al ya enunciado de Marketing Legal Jurídico.

Sin más, vamos a los consejos:

  1. Se ordenado, muy ordenado: parecerá una tontería, pero si fijamos los cimientos desde el primer momento como movernos en la profesión, será mucho más simple el ejercicio intensivo de la misma. Es más, para aquellas personas desorganizadas como me pasa a mí, es hora de fijar metas organizativas y empezar a implementarlas, no solo en la vida del letrado profesional, sino en todos los ámbitos donde nos desarrollamos. Igualmente indagaré al respecto en siguientes artículos.
  2. Contesta las consultas por todas las vías rápidamente: si bien es cierto que ningún profesional puede estar 24hs al día al servicio, ya que no es ni sano ni humano, es importante tener cierto compromiso con nuestra tarea. Si hemos definido que trabajaremos ciertos horarios, tener las consultas al día desde que comenzamos nuestra jornada de trabajo hasta que termina nos puede prevenir ciertos dolores de cabeza para el futuro.
  3. No dejes de estudiar: sabemos que es innecesario decir más sobre esto, pero es bueno interiorizarlo al nivel que nos llegue hasta lo más profundo de nuestro ser. Un buen abogado no solo conoce las leyes de fondo y forma, esta interiorizado en la realidad socio económica. Somos mártires letrados para nuestros clientes, debemos estar a la altura de dichas expectativas.
  4. No mientas: ya sabemos que es más fácil que un cliente nos elija si le aseguramos ciertos resultados. Grave error, nos puede salir bien una vez, pero no es de profesional garantizar lo ingarantizable. Decir la verdad, informar al cliente las posibilidades y ser expedito en la forma de comunicar cada avance asegura que el cliente vuelva. Tenemos que lograr que el cliente se sienta parte de nuestro trabajo, y no que somos profesionales inalcanzables con conocimientos fuera del entendimiento regular. Aparte, nadie sabe aprendiendo todo, y si no tenemos la respuesta a cada pregunta, es de buen abogado ser sincero, explicar que es necesario un estudio de esa interrogante y aplazar la respuesta hasta cuando estemos interiorizados con el tema.
  5. Aprende a escuchar: no es una tarea del todo compleja, en primer lugar, escuchemos todo, absolutamente todo lo que el cliente tiene que decir, no nos olvidemos que somos el primer contacto con la justicia. Una vez que el cliente nos ha dicho todo lo que quiere decirnos, recién en ese momento indagar en las cuestiones específicas que necesitamos saber.
  6. Pregunta, pregunta y mucho: nadie aprende sabiendo, y el orgullo mata al hombre. Desde cosas simples, como contestar dicho oficio, hasta más simples, donde se encuentra determinado fuero o juzgado. Es preferible pasar por ignorante una vez que perder un caso por orgulloso.
  7. Acepta las derrotas: aunque todo profesional desea ganar un juicio, la mayoría de las veces hay una parte vencedora y otra vencida. Es muy importante reconocer con humildad la derrota, y planificar fríamente los pasos a seguir. No todo lo perdido, está siempre totalmente perdido, ni todo lo ganado está totalmente ganado.
  8. Trabaja: salvo que tengamos una súper mega idea o negocio, donde estemos en un proceso económico que nos deje ganancia sin trabajo, no nos queda otra que esmerarse y trabajar. Siguiendo los consejos anteriores, con el estudio, dedicación, sin mentir y siendo diligentes en la profesión, los frutos a mediano plazo se ven.
  9. Demostrá respeto: nuestro trabajo implica contacto directo e inmediato con las personas. Vamos a depender de cada relación social, desde el meritorio de tribunale, colegas y hasta el cliente eventual. Se consiguen más y mejores cosas siendo respetuoso y comedido que arrogante.

Como siempre, todos los consejos que he escrito, son sencillamente meramente declarativos. Cada ámbito, fuero o cliente es un mundo, donde aplicar más o menos algunos consejos no viene mal.
Igualmente, como último tip recomiendo siempre estar dispuesto a progresar. Nuestro mayor desafío es con nosotros mismos, no con el resto.